El barranquismo o descenso de cañones/barrancos es un deporte semi-acuático que combina distintas disciplinas como la espeleología y el alpinismo; y que a nivel federativo y desde hace muchos años, está...

Gorgol
DESCENSO DE BARRANCOS

El barranquismo o descenso de cañones/barrancos es un deporte semi-acuático que combina distintas disciplinas como la espeleología y el alpinismo; y que a nivel federativo y desde hace muchos años, está compartido por las federaciones de montaña y escalada y por las federaciones de espeleología. Ambas aportan unos conocimientos que han permitido, que actualmente, el descenso de cañones y barrancos sea ya una actividad con entidad propia y con unos materiales específicos.

 

El barranquismo o descenso de cañones/barrancos es un deporte semi-acuático que combina distintas disciplinas como la espeleología y el alpinismo; y que a nivel federativo y desde hace muchos años, está compartido por las federaciones de montaña y escalada y por las federaciones de espeleología. Ambas aportan unos conocimientos que han permitido, que actualmente, el descenso de cañones y barrancos sea ya una actividad con entidad propia y con unos materiales específicos. Su práctica se ha banalizado mucho pero consiste en una actividad muy seria, hasta científica en su medida; y sobre todo, peligrosa si no se realiza con unos mínimos de seguridad. La seguridad es muy relativa, ya que dentro de un barranco o cañón, ya estamos en una situación forzada y potencialmente peligrosa (crecidas de caudal, caída de piedras, resbalones, etc). Las diferentes organizaciones o federaciones ofrecen cursos formativos que permiten ser capaces de anticiparse, de prevenir. Esa sería la consigna de seguridad, prevención. Básicamente, esta actividad de riesgo consiste en descender por una barranca o quebrada atravesando diferentes obstáculos naturales. A lo largo del descenso, y según el nivel de dificultad del mismo, habrá que sortear rocas, pasar por desfiladeros estrechos, cruzar cascadas, nadar para sortear movimientos de agusa, sumergirse para pasar sifones, descender por toboganes (comprobando siempre antes la base de las cascadas para evitar impacto con rocas, troncos, etc) , andar por graveras, escalar y descender verticales usando técnicas como el rápel, donde el deportista podrá disfrutar de la naturaleza practicando al mismo tiempo el excursionismo, pero siempre siendo consciente del deporte que se practica. Cabe tener en cuenta que la dificultad en el descenso de un cañón o barranco es directamente proporcional a la verticalidad, estrechez de sus paredes y sobre todo al caudal. Ese sería el factor determinante, lo que daría nivel a un descenso, el caudal. Cabe ser muy prudente a la hora descender un barranco y sobre todo a la hora de interpretar la información. La actual era de la sociedad de la información pone a nuestro alcance mucha documentación que si no se es capaz de asimilar bien puede ser fatal.